Cuando se trata de checar algun detalle, en estas cuestiones:
¿Estará mal escrito?
¿Lleva acento?
¿Será cognado?
Es entonces que me encamino a leer mi diccionario Porrua, que desde que lo tengo o lo herede para ser más exacto, no tiene las portadas y la condición de sus hojas es símil a la de los papiros hallados en el mar muerto. Sin embargo, su antigüedad tangible es lo que le da ventaja sobre aquello que cualquier fulano puede "actualizar" (¡hay que cambiarle cosas al wakapedia! ¡le cambiaremos muchas cosas!).

3 comentarios:
me encanta tu diccionario. No sabes como me gustan los libros en ediciones viejas. Casi siempre compro libros usados, me encantan las páginas amarillentas y hasta un poco maltratadas. Y además hay que tener buena ortografía, no digo que yo sea excelsa en eso, pero ¡no hay que ser!
Jajaja, que bonito!!! Cómo a la compañera de arriba, me gustan los libros con historia, pero los diccionarios los tienes que comprar más o menos actualizados, aunque tengo uno enoooooorme al que mi hermano, en su época estudiantil, le cortó las láminas de animalitos para pegarlas en un trabajo, jaja.
Guarda muy bien ese diccionario, para cuando lo debas que heredar de nuevo.
Saluditos!!
Ya por esto, me caíste bien.
Un saludo.
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